Cómo integrar IA en una web empresarial
La IA no es el producto. El producto es que el negocio responda mejor.
Sirve cuando hay una pregunta repetida: un asistente que usa solo la información pública del proyecto y deriva a una persona cuando hace falta, como en la captación de Kainalu.
Sirve cuando hay un flujo: un formulario que clasifica pedidos, un resumen para el equipo, una tarea que hoy se copia a mano.
No sirve como chatbot genérico que no conoce el negocio, ni como promesa de que la web “se hace sola”.
El criterio sigue siendo humano: qué datos puede ver el modelo, qué no debe inventar y cuándo tiene que pasar la conversación a WhatsApp o al email.