5 cosas que reviso antes de rediseñar una web
Primero el mensaje. Si el primer pantallazo no dice qué ofreces, el diseño nuevo no lo va a arreglar solo.
Después el teléfono. La mayoría del tráfico de una empresa pequeña llega ahí. Si el botón no se puede tocar o el texto se corta, el resto importa menos.
Luego la velocidad. Una web lenta se siente poco seria aunque el diseño sea correcto.
Después miro si Google puede leer títulos, descripciones y una estructura clara. No es una estrategia de contenidos: es que la página sea entendible.
Al final, el camino a la acción. Un solo paso siguiente, visible, gana a una página llena de opciones iguales.